¿Y tú a qué te dedicas?, pues soy pianista.

24/Septiembre/2006

En realidad no lo soy, pero visto mis experiencias con la gente de mi entorno es mejor contestar esto a decir que sabes algo de informática, duro pero cierto y es que a mi parecer quienes nos dedicamos a este sector somos utilizados de manera bastante ligera por amigos, familiares, no amigos y demás gente que nos rodea. Pondré casos prácticos, por ejemplo, un conocido, he resaltado lo de conocido porque es así, me ha pedido que le haga un programa que necesita para aprobar una asignatura, la cuestión es que me lo pide con toda la cara del mundo y además tiene la cara de ponerme fecha límite, pero no todo acaba ahí, además me explica lo que hace el programa con un esquema en una servilleta que no entiende ni él, entonces claro, yo le expongo que tengo que conseguir e instalar el compilador (es software privativo y no tengo licencia), desarrollar el programita y desinstalar el compilador de mi sistema, la cuestión es que estos tres pasos me llevan un tiempo aproximado de 2 horas, con lo que le expongo un precio (ya he dicho que es conocido), a lo cual me responde que claro es una cosa puntual y que si no me importa, la cuestión se alargó algo más pero lo dejo ahí para no cabrearme. Pero no solo eso, sino que también tengo el típico amigo que anda buscando un ordenador (no se porqué pero últimamente esta situación es bastante habitual) y te abrasa literalmente con preguntas cada vez que te lo encuentras o te ve conectado al msn, con que si esto, que si lo de mas allá, en fin, que esto te acaba quemando. Los ejemplos que he expuesto anteriormente son una pequeña muestra de escenas que se repiten en mi vida con demasiada frecuencia y es que la gente piensa que vives del aire ya que cuando les hablas de dinero casi que se escandalizan, por eso reinvindico que nuestro trabajo es igual que el de un panadero, carpintero, … y que por lo tanto se nos tiene que pagar por hacerlo.

Hace tiempo vi una camiseta que decía “¡No voy a arreglarte el ordenador!“, eslogan muy adecuado para este artículo, por eso desde aquí propongo utilizarlo con una pequeña variación, “¡No voy a arreglarte el ordenador gratis!” para evitar que se abuse de nosotros sin ningún pudor como se viene haciendo habitualmente .